Dejame habitar en tu jardin y saber que solo yo tengo
el poder para hacerte feliz.
Dejame seguir viviendo en un mundo de metáforas cada noche, antes de dormir.
Una imagen es una historia
Buenos días, excelentísimo monseñor Salvador, mi nombre es Mariana Frías.
Una noche de lluvia, un hombre iba caminando por la acera del malecón, brillaba la luna y el rose de la brisa por su mejilla, le hacia recordar más la ausencia de ella.
Ya había pasado mucho tiempo desde su partida y el azul de cada noche le decía que ya no volvería, la maquina de sus sueños se averió y el mosco de su corazón de a poquitos se murió.
